Juego responsable
Los juegos de azar son entretenimiento, no una forma de obtener ingresos. Mantener el control depende sobre todo de decidir los límites antes de empezar, no durante la sesión.
Cuatro reglas que conviene fijar antes de jugar
Presupuesto cerrado
Decide cuánto puedes perder sin que afecte a tus gastos habituales y no lo amplíes durante la sesión.
Tiempo limitado
Fija una duración máxima. Las sesiones largas reducen la atención y favorecen decisiones impulsivas.
Nunca recuperar pérdidas
Aumentar la apuesta para recuperar lo perdido es el patrón más habitual detrás de un problema de juego.
Dinero propio
No utilices préstamos, créditos ni dinero destinado a obligaciones para jugar.
Señales de alerta
- jugar más tiempo o más dinero del previsto
- ocultar a familiares o amigos cuánto se juega
- pedir dinero prestado para seguir jugando
- sentir ansiedad o irritabilidad cuando no se juega
- descuidar obligaciones laborales, académicas o familiares
- intentar recuperar pérdidas de forma repetida
Herramientas de control
Los operadores regulados ofrecen mecanismos que permiten limitar la actividad desde la propia cuenta. Conviene activarlos antes de que aparezca un problema, no después.
- límites de depósito diarios, semanales o mensuales
- límites de tiempo de sesión
- pausas temporales de la cuenta
- autoexclusión por un periodo determinado
- historial de actividad para revisar lo jugado
Dónde pedir ayuda
Si crees que el juego está afectando a tu vida diaria o a la de alguien cercano, hablar con un profesional de la salud es el primer paso más útil. En Honduras puedes acudir a tu centro de salud de referencia o a un profesional de psicología clínica; existen además organizaciones internacionales de ayuda mutua, como Jugadores Anónimos, con grupos en español y reuniones en línea.
Contarlo a una persona de confianza, entregar temporalmente el control del dinero a un familiar y bloquear el acceso a las plataformas de juego son medidas sencillas que funcionan mejor combinadas con apoyo profesional.
Protección de menores
El juego en línea está prohibido a los menores de edad. Si comparten dispositivo con menores, conviene utilizar controles parentales, no guardar las contraseñas en el navegador y cerrar siempre la sesión.